Ciudad de México.– El exgobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, ha solicitado formalmente ante el Poder Judicial su liberación anticipada, argumentando haber cumplido con los requisitos que marca la ley tras más de ocho años recluido en el Reclusorio Norte de la Ciudad de México.
Duarte, quien gobernó Veracruz de 2010 a 2016 bajo las siglas del PRI, fue detenido en Guatemala en abril de 2017 y extraditado a México tres meses después. En 2018 fue sentenciado a nueve años de prisión por los delitos de lavado de dinero y asociación delictuosa, en un caso que marcó uno de los mayores escándalos de corrupción en la historia reciente del estado.
Según su defensa, el exmandatario ya habría cumplido más del 70 % de su condena, lo que le permite solicitar el beneficio de libertad anticipada. Además, el año pasado fue absuelto del delito de desaparición forzada, lo que despeja uno de los principales obstáculos legales que mantenían vigente su reclusión.
La audiencia para analizar su solicitud fue programada para el próximo 12 de noviembre, donde un juez federal determinará si Duarte puede abandonar la cárcel antes del fin de su sentencia, previsto para 2026.
Sin embargo, la Fiscalía General de la República (FGR) ha manifestado su desacuerdo y podría oponerse al beneficio, argumentando que aún existen otros procesos pendientes y que el exgobernador no ha reparado el daño económico causado al erario veracruzano.
El posible regreso de Duarte a la vida en libertad ha generado reacciones encontradas: mientras algunos sectores lo ven como un ejemplo de impunidad, otros señalan que ha pagado su deuda con la justicia.
De aprobarse la petición, Javier Duarte se convertiría en uno de los primeros exmandatarios en México en obtener este beneficio por buen comportamiento y tiempo cumplido.
Una audiencia que podría definir el cierre de uno de los capítulos más oscuros en la política veracruzana.

